Deporte y miopía

La miopía supone una gran limitación para practicar deporte. Todos los deportistas, y especialmente los que practican determinadas disciplinas, saben lo importante que es tener una correcta visión.

En la mayoría de deportes, poder practicarlos sin métodos correctivos como gafas o lentillas es una cuestión de libertad y confort. Si eres corredor, sabrás que no hay mejor sensación que poder hacerlo sin tener que usar gafas y lentillas ni tener que preocuparnos por los problemas que causan el polvo, el agua e incluso el propio sudor. Ni qué decir de que usar lentes de contacto significa tener que llevar siempre el estuche con líquido, así como gafas graduadas, necesarias ante cualquier imprevisto.

Sin embargo, hay casos en los que el deportes y la miopía es una combinación particularmente problemática:

  • Los deportes que requieren de más agudeza visual. Deportes de raqueta como el tenis, pádel, bádminton, squash o ping-pong son muy exigentes visualmente, ya que requieren un gran control del objeto en movimiento.
  • Los denominados «peligrosos para la vista», ya que un impacto directo sobre los ojos podría tener consecuencias importantes. Es el caso de los deportes en los que se usan pelotas o balones y, obviamente, los deportes de contacto como las artes marciales. En estos casos, el uso de lentes de contacto diarias o gafas graduadas puede convertirse en un riesgo.
  • Los deportes acuáticos: natación, buceo, triatlón, surf. Si nadas o buceas con lentillas, el principal problema, en contra de lo que se suele pensar, no es perderlas. Está completamente desaconsejado por los oftalmólogos usar lentillas para bucear por el riesgo de infección. Si buceas, aunque tu máscara que aísle tus ojos del agua, en el caso de que te entre agua en la máscara, deberás desechar las lentillas y comprar otras nuevas.

Orto-K, al ser de uso nocturno, te permite disfrutar del deporte en total libertad sin depender de métodos correctores como gafas o lentillas.