La epidemia de la miopía

La miopía es una epidemia que se ha extendido a todo el mundo por igual. El 30,6% de la población total es miope, y con respecto a los jóvenes de entre 25 y 29 años, la situación es todavía más grave ya que la cifra de miopes asciende al 47,2%.

Si hubiera que elegir una zona del mundo con peores perspectivas, en ninguna región resulta más patente esta epidemia de miopía que en Asia. Singapur es el país con mayor tasa de miopía infantil del mundo, con un 47%. Con respecto a China, las tasas de miopía en jóvenes han pasado de un 10-20% hace sesenta años, al 90% en la actualidad. Y si hablamos de Corea, concretamente Seúl, el 95,6% de los jóvenes es miope.

La importancia del estilo de vida

Estudios llevados a cabo entre población asiática residente en otras regiones indican que esta altísima incidencia de la miopía no se debe tanto a factores genéticos como a estilos de vida y en España compartimos unos estilos de vida y hábitos semejantes a los de regiones como la asiática. De hecho, casi el 25% de la población española es miope en la actualidad, y entre los jóvenes de 21 a 30 años este porcentaje asciende casi al doble, con un 47,6%. Si continúa la tendencia actual, en 20 años el porcentaje de miopes en España podría alcanzar el 50% de la población.

El problema de tener una miopía alta

El problema real llega cuando esta miopía no se controla, porque con su incremento puede llegar a convertirse en miopía magna. Esto sucede cuando se superan las 6 dioptrías y puede acarrear grandes problemas de visión y muchas posibilidades de tener una discapacidad seria. De hecho, la miopía es una de las principales causas de ceguera y baja visión en todo el mundo.

¿Cuánto nos cuesta la miopía?

Además de los graves problemas de visión que puede acarrear la miopía, genera una carga económica y social muy importante tanto a la persona que lo sufre, como al Estado. Con respecto a España, el coste económico anual de esta epidemia para la población asciende a los 3.500.000.000 euros, mientras que al Estado le supone más de 12.000.000.000 de euros al año.

Prevenir la miopía: un reto inaplazable

Los especialistas hacen una llamada importante a la prevención. Si bien los factores genéticos están fuera de nuestro alcance, existen otros detonantes de la miopía cuyo control sí está en nuestras manos. Ser responsable con el tiempo que dedicamos al uso de móviles, tablets y ordenadores, y disfrutar más tiempo al aire libre y de la luz solar (la falta de luz solar inhibe la dopamina, que a su vez frena el crecimiento excesivo del ojo), sin duda son elementos que tendríamos que tener en cuenta para ralentizar el crecimiento de la miopía y que esta siga aumentando al mismo ritmo vertiginoso.